lunes, 29 de diciembre de 2008

Año nuevo, vida nueva!


Un nuevo año recién iniciado: Todo comienza si tú quieres, todo vuelve a empezar...
Yo me uno a los grandes insatisfechos, a los que reniegan de la mediocridad, a los que aún conscientes de sus debilidades confían y luchan por una vida mejor.
Todos desean a los demás y a si mismos un buen año, pero pocos luchan por obtenerlo. Prefiero ser de los segundos
Comienza un nuevo año y con el un mundo de oportunidades se abre ante nosotros. El momento es propicio para reflexionar internamente sobre experiencias pasadas, situaciones presentes y el porvenir. Para aprender del pasado, disfrutar el presente y construir un futuro mejor.
Si nos detenemos por un momento y hacemos una pausa para mirar hacia atrás, podremos darnos cuenta que nos encontramos exactamente donde nos han traído nuestras acciones pasadas. El ser humano construye su futuro día a día mediante sus pensamientos, palabras y acciones, y estas a su vez van moldeando el presente.
Algunos pueblos que han tomado conciencia de la importancia de los actos de cada uno de sus habitantes para la consecución de un fin común, han incorporado a sus culturas la tradición de los propósitos a alcanzar en el año nuevo.
Esta tradición es muy sencilla. En ella cada persona se traza metas que hasta ahora no ha podido alcanzar, o no se había planteado y se hace el firme propósito de lograrlas durante el año que recién comienza. Puesto que según la tradición esto ocurre generalmente en alguna reunión social relativa al nuevo año, puede ser la cena de fin de año o la primera reunión de familiares y amigos del año que apenas comenzó, es costumbre comunicarse entre los concurrentes sus propósitos para de esta manera intercambiar opiniones sobre la mejor manera de lograrlos y obtener el apoyo necesario de quien este dispuesto a brindarlo para concretarlos, y si ocurre que se encuentran personas con propósitos comunes, unir esfuerzos para facilitar su consecución.
Esta tradición no esta limitada exclusivamente a propósitos individuales, pueden plantearse también propósitos familiares, de grupo, sociales y hasta mundiales, y de esta manera poner un granito de arena para construir un mundo mejor, el mundo que todos en el fondo deseamos.
Con el pasar del tiempo nuestra voluntad se fortalece y nos sentimos cada vez más capaces de lograr lo que nos propusimos; y no solo eso sino que también sentimos la necesidad de hacer algo por aquellos que hasta ahora no se han propuesto lograrlo pos si mismos, y comienza entonces un proceso de crecimiento en el cual nos volvemos conscientes de que somos dueños de nuestros destinos y capaces de utilizar nuestra voluntad en formas cada vez más creativas y constructivas.
A partir de ese momento vemos los obstáculos solo como situaciones a superar y de las cuales aprender, el contento se abre paso entre los lamentos, la alegría vence a la tristeza y la esperanza, la seguridad y la confianza reinan donde antes se encontraba el temor.
Siempre podemos escoger entre vivir el mundo cual lo conocemos o cambiarlo en el que deseamos, la decisión al final es de cada uno según decida ejercitar su libre albedrío.
Que este nuevo año nos brinde paz, amor, salud, armonía, unión, felicidad y prosperidad.
Así sea!
Muacks!

miércoles, 10 de diciembre de 2008

El ego y el tiempo presente


La relación más importante y primordial de la vida es la relación con el Ahora, o mejor aún, con cualquiera que sea la forma que adopte el Ahora, es decir, lo que es o lo que sucede. Si la relación con el Ahora es disfuncional, esa disfunción se reflejará en todas las relaciones y en todas las situaciones de la vida. El ego podría definirse sencillamente como una relación disfuncional con el momento presente. Es en este momento cuando podemos decidir la clase de relación que deseamos tener con el momento presente. Una vez que hemos alcanzado un cierto nivel de conciencia, es decir, de Presencia (y si está leyendo esto es porque seguramente es su caso) estamos en capacidad de decidir qué clase de relación deseamos tener con el momento presente. ¿Deseo que éste momento sea mi amigo o mi enemigo? El momento presente es inseparable de la vida, de tal manera que nuestra decisión se refiere realmente a la clase de relación que deseamos tener con la vida. Una vez tomada la decisión de ser amigos con el momento presente, nos toca dar el primer paso: mostrarnos amigables con él, acogerlo independientemente de su forma de presentarse. Y no tardaremos en ver los resultados. La vida se torna amable con nosotros. La gente nos ayuda y las circunstancias cooperan. Pero es una decisión que debemos tomar una y otra vez, hasta que aprendemos a vivir naturalmente de esa manera. Con la decisión de hacer amistad con el momento presente viene el fin del ego. El ego no puede nunca estar en consonancia con el momento presente, es decir, en consonancia con la vida, puesto que su propia naturaleza lo induce a resistir, menospreciar o hacer caso omiso del Ahora. El ego se nutre del tiempo. Mientras más fuerte el ego, mayor es el tiempo durante el cual controla nuestra vida. Casi todos nuestros pensamientos entonces se refieren al pasado o al futuro y el sentido de lo que somos depende del pasado, donde encuentra una identidad, o del futuro donde busca su realización. El temor, la ansiedad, la expectativa, el remordimiento, la culpa, y la ira son disfunciones del estado de la conciencia atrapado en el tiempo. El ego trata el momento presente de tres maneras: como un medio para una finalidad como un obstáculo o como un enemigo. Analicemos una a la vez, de tal manera que cuando ese patrón se apodere de usted, pueda reconocerlo y decidir nuevamente. En el mejor de los casos, el ego ve en el momento presente un medio para cumplir una finalidad. Sirve para llevarnos a algún momento en el futuro considerado más importante. Pero el futuro nunca llega salvo como momento presente y, por tanto, nunca es más que un pensamiento en la cabeza. En otras palabras, nunca estamos totalmente aquí porque siempre estamos ocupados tratando de llegar a algún otro lugar. Cuando este patrón se acentúa, lo cual suele suceder, el momento presente es visto o tratado como si fuera un obstáculo a superar. Es allí donde surgen la impaciencia, la frustración y el estrés y, en nuestra cultura, esa es la realidad cotidiana, el estado normal de muchas personas. La Vida, la cual ocurre ahora, es vista como un “problema”, y todos habitamos en un mundo lleno de problemas que debemos resolver para ser felices, sentirnos realizados o comenzar realmente a vivir (o por lo menos eso creebmos). El problema está en que, por cada problema que resolvemos aparece uno nuevo. Mientras veamos un obstáculo en el momenbto presente, los problemas no tendrán fin. “Seré lo que deseas que sea”, dice la Vida o el Ahora. “Te trataré como tú me trates. Si me ves como un problema, eso seré para ti. Si me tratas como a un obstáculo, seré un obstáculo”. En el peor de los casos, y esto también es muy común, el momento presente es visto como un enemigo. Cuando odiamos lo que hacemos, nos quejamos de nuestro entorno, maldecimos de las cosas que suceden o han sucedido; o cuando nuestro diálogo interno está lleno de lo que deberíamos o no deberíamos hacer, de acusaciones y señalamientos, entonces nos peleamos con lo que es, con aquello que de todas maneras ya es como es. Convertimos a la Vida en nuestra enemiga y ella nos dice, “si lo que quieres es guerra, guerra tendrás”. La realidad externa, la cual es siempre el espejo de nuestro estado interior, se experimenta como algo hostil. Una pregunta crucial que debemos hacernos con frecuencia es ¿cuál es mi relación con el momento presente? Después debemos estar alertas para descubrir la respuesta. ¿Trato el Ahora apenas como un medio para llegar a una finalidad? ¿Lo veo como un obstáculo? ¿Lo estoy convirtiendo en enemigo? Puesto que el momento presente es lo único que tendremos, puesto que la vida es inseparable del Ahora, lo que la pregunta significa realmente es, ¿cuál es mi relación con la vida? Esta pregunta es una forma excelente de desenmascarar al ego y de entrar en el estado de Presencia. Aunque la verdad absoluta no está encarnada en la pregunta (en últimas, yo y el momento presente somos uno), es una guía importante hacia el camino correcto. Hágase esa pregunta con frecuencia, hasta que ya no la necesite. ¿Cómo trascender una relación disfuncional con el momento presente? Lo más importante es reconocerla en nosotros mismos, en nuestros pensamientos y en nuestros actos. Estamos en el presente en el momento mismo en que notamos que nuestra relación con el Ahora es disfuncional. Ver equivale al afloramiento de la Presencia. Tan pronto como vemos la disfunción, ésta comienza a desvanecerse. Algunas personas se ríen cuando ven esto. Con el reconocimiento viene el poder de elegir: la posibilidad de decirle “sí” al Ahora y de aceptarlo como amigo.

© Eckhart Tolle

Disolver los conflictos


Todos los seres humanos tenemos dos aspectos que mostrar al mundo: la cara amable, con todas las cualidades y fortalezas que hemos desarrollado, y el aspecto negativo con todos nuestros defectos, fallas de carácter, e innumerables carencias. A esto habría que añadir que cuando la parte positiva está muy desarrollada, por lo regular también la sombra es muy poderosa.

La ciencia de la felicidad consiste en saber alinearse para poder obtener lo mejor que cada ser tiene para dar. Esto se logra solamente cuando somos capaces de mantener nuestro enfoque en su lado positivo. Cuando ocurre lo contrario (percibes reiteradamente sus defectos, no escatimas en la crítica, y rechazas un determinado comportamiento que tú desapruebas) entonces creas la correspondencia exacta para que esa persona descargue en ti toda su negatividad. Realmente todo depende del lente que tú uses, porque es tu enfoque el que crea las correspondencias. Tus experiencias siempre responden a una ley cósmica que decreta: "De lo mismo que tu das, recibes".

Consideremos por ejemplo el caso de una pareja de enamorados. Cuando están de novios normalmente los dos se regocijan en las cualidades del otro, y su relación los transporta hasta la cumbre de la felicidad y la armonía. Sin embargo, en el momento en que comienza su convivencia, empiezan a notar los defectos del compañero, y sus atributos positivos fácilmente pasan a segundo plano. Entonces la polaridad cambia, y se comienza a atraer es lo peor que la pareja tiene para dar, naturalmente en detrimento de la felicidad mutua.

Todo conflicto en las relaciones comienza con el enfoque de la mente en un aspecto negativo del otro. La mente juzga, hace su propia interpretación de lo que ve, y luego condena. Cuando un patrón mental ha sido creado, la energía fluye en la dirección que se le imprime, hasta devolverse y producir un resultado. En el caso antes citado las consecuencias serán: perder la paz, y atraer cada vez más sufrimiento. Con el agravante de que, una vez ese patrón mental queda establecido, será más fácil reciclar desdichas, que cambiar las actitudes ya establecidas.

La crítica y el chisme son un paso más adelante en este proceso de crear conflictos. Cuando la palabra hablada se une al pensamiento negativo, quiere decir que la energía de creación, que hemos emitido, llevará más fuerza. Tarde, o temprano el boomerang que hemos lanzado retornará a su dueño, trayendo consigo una carga negativa, que invariablemente producirá roces, disgustos y molestias.

Te preguntas entonces ¿por qué nadie me quiere? ¿Por qué mis relaciones están llenas de asperezas y solo recojo incomprensión y agresividad de quienes me rodean? ¡Observa tus pensamientos, y tus palabras! En tu mente tienes la energía para crear tu realidad. Si escoges pensar lo peor del otro, atraerás lo peor que él, o ella tiene para dar. Si reconoces sus valores, y te enfocas en ellos, ocurrirán dos cosas, ambas favorables: 1) Te sentirás bien contigo mismo, y 2) Esa persona estará abierta para compartir contigo sus tesoros internos.

No olvides que hasta el criminal más empedernido, hasta el ser más abominable, posee una chispa de luz en su corazón. Concéntrate en reconocer esa chispa, y experimentarás en tu mundo la milagrosa transformación que solo el poder del amor sabe brindar.


por Hortensia Galvis

jueves, 27 de noviembre de 2008

La vida está en tus manos

Realidad e ilusión

Desde el punto de vista cotidiano, el mundo es real. Elaboramos nuestra experiencia de él en base a una serie de conceptos en los que todos estamos de acuerdo. Pero en la realidad, todos los diferentes aspectos de la existencia son transitorios, cada momento es un cambio que ha sufrido el momento anterior. No hay una realidad permanente en la cual sostenerse, y todo aquello en lo que queremos apoyarnos está sujeto a cambio.

Tan pronto como ocurre una experiencia, ya es pasado… Sin embargo, a menudo sentimos sólo muy vagamente ese proceso de cambio, en parte porque algunas veces cambia tan lentamente que no nos damos cuenta. No vemos el proceso en sí sino súbitamente el resultado. Por ejemplo, cuando miramos hacia atrás recordando nuestra niñez, encontramos que ya no somos - física y mentalmente - el que éramos, pero aún seguimos considerando que ese niño somos nosotros.

Con miras a comprender la transitoriedad más claramente, es útil a veces pensar que nuestras vidas se parecen a un sueño. Cuando estamos soñando, todo lo que experimentamos parece muy real. Sólo al despertar del sueño descubrimos que esas experiencias no eran reales. El campo de la mente ha provisto
el material para todas las imágenes, toda la acción, todo el lenguaje del sueño. De la misma manera, la mente de vigilia sostiene y ordena nuestros pensamientos, sentimientos y percepciones a medida que pasan por ella. El resultado parece real e incluye todo lo que conocemos como experiencia cotidiana. Sin embargo, cuando miramos hacia atrás nuestras experiencias vemos que están compuestas sólo de pensamientos e impresiones transitorias.

Realmente, el hecho de darse cuenta que toda nuestra experiencia es transitoria y que nos elude cuando buscamos permanencia detrás de ella, puede ser escalofriante y aun amenazador. El cambio es trastornador y la idea de constante cambio es quizás más perturbadora cuando nos preocupamos en pensar en ello. Queremos que nuestro mundo sea al menos parcialmente sólido y estable, algo de lo que podamos depender. No vemos que si cada parte de nuestra existencia fuera fija o sólida, ella sería un gran obstáculo. El cambio es lo que permite crecer y desarrollarse. La transitoriedad no es una amenaza, en lugar de eso es la apertura a nuevos horizontes.

Limitamos nuestro horizonte por creer sólo en lo que nos es familiar. Aunque cada sistema de creencias pueda expresar algún aspecto de la verdad, todos están basados en la consciencia humana cotidiana y así puede apuntar solamente a verdades relativas, nunca a la totalidad. Mientras un sistema de creencias pertenezca al reino de ideas y de conceptos, él nos limita a una muy pequeña parte del conocimiento que hay efectivamente disponible para nosotros.

Por lo tanto, en el intento por descubrir todas las posibilidades que se nos presentan, debemos aprender a ir más allá de la consciencia humana cotidiana y entrar en el ámbito de la experiencia directa. Esto es difícil de hacer porque nuestra mente sólo sabe seguir ideas, instrucciones y conceptos y esto hace que proyecte la idea de ir más allá, de trascendencia o transmutación. Estamos atrapados en la idea, y por ello permanecemos en nuestro primitivo estado de consciencia. Mientras sigamos pensando de esta manera, permaneceremos en el nivel de consciencia que está limitado a los conceptos.

A través de la meditación, podemos obtener una comprensión de la naturaleza cambiante de toda existencia, y podemos entonces abrimos a una nueva manera de ver. Junto con comprender que nuestro mundo cotidiano está siempre cambiando, desarrollamos una lucidez intrínseca, la que puede penetrar en todas las formas aparentemente sólidas. Entonces descubrimos un mundo vasto e inexplorado, un lugar en el que cada momento nos trae una experiencia nueva. Nuestro embotamiento, confusión y desasosiego desaparecen junto con todas las otras ilusiones, y nuestra experiencia toma un nuevo significado.

Pueden todavía aparecer obstáculos a nuestro progreso, pero podemos esquivarlos aprendiendo a «fluir» con nuestra experiencia, así ella nos dará una real estabilidad y libertad. Cuando descubrimos que el cambio es la verdadera naturaleza de la existencia, nuestra antigua concepción del mundo parece empequeñecida y limitada. Una nueva realidad emerge de la anterior, igual que un ave fénix de las cenizas.

El Movible Tapiz de Sueños:
Al nacer, la consciencia es, en efecto, muy clara, excepto por las previas semillas kármicas que contiene. Esta claridad se va oscureciendo por los condicionamientos de nuestra vida de vigilia. En forma gradual, en lugar, simplemente, de percibir cada momento vivido, la consciencia colecciona y luego retroalimenta condicionamientos de imágenes y conceptos, y desde allí crea un sentido de identidad separada (ego). Parecemos haber aprendido o - al menos - haber acumulado y almacenado información; pero, en realidad,
el ego está precisamente recreándose y perpetuándose a sí mismo. Este mismo proceso ocurre en nuestro estado de sueños. Imágenes, conceptos e interpretaciones son tejidos según un diseño, uno activando al otro. Toda la experiencia de nuestra vida es como un tapiz movible.

Por definir y juzgar todo lo que experimentamos, nuestras vidas llegan a ser tan complejas que no hay ni un espacio, ni una imagen, sin una etiqueta. Nuestra lucidez, subyacente y clara, está totalmente oscurecida. Es, sin embargo, posible hacerse un camino a través de esta oscuridad. Las interpretaciones toman su forma sobre niveles de consciencia más profundos, y cuando penetramos aquellas exterioridades, podemos contactar genuinamente con la experiencia directa, en la cual no hay interpretaciones ni categorizaciones.

Nuestras herramientas habituales de consciencia no pueden actuar a través de esas oscuridades porque hemos dependido muy tempranamente del nivel superficial de nuestra experiencia. Podemos, sin embargo, usar el estado de sueño. Aunque en muchos aspectos él es muy similar al estado de vigilia, tiene mucha más flexibilidad. En sueños podemos manipular las imágenes con facilidad y cambiando situaciones soñadas podemos aprender a cambiar nuestra realidad de la vigilia. Los sueños no son simplemente diseños fijos de imágenes o colecciones de imágenes reflejadas, ellos son un canal directo a nuestra lucidez interior.

Si cuando soñamos nos damos cuenta de que ese sueño es un sueño, esto puede ser de gran beneficio para nosotros, porque podemos usar ese conocimiento para modelar nuestro sueño a voluntad.

Habitualmente, consideramos el estado de vigilia como consciente y el estado de sueño como inconsciente. Pero en ambos estados usamos el mismo proceso de pensamientos. Ellos no son tan diferentes el uno del otro. Cuando nos damos cuenta que toda existencia es como un sueño, la separación entre ambos desaparece, La experiencia que ganemos practicando durante nuestros sueños nos servirá en nuestra vida cotidiana. Por ejemplo, podemos aprender a cambiar las imágenes terroríficas que veamos en nuestros sueños por otras apacibles. Usando el mismo proceso, podemos trasmutar las emociones negativas del día en una acrecentada lucidez.

En nuestro estado habitual de comprensión creemos que existe una realidad a la que damos una posición fija. Pero, gradualmente podemos aprender a crear nuestra propia realidad. El mundo y nuestra realidad no son sólidos; todo interactúa, todo puede ser penetrado. No hay una simple realidad. Cuando nos damos cuenta que las situaciones no son tan concretas como pensábamos, nuestra gravedad y tensión hacia la vida empieza a disolverse.

Es útil pensar de toda nuestra experiencia como siendo un sueño. Cuando lo hacemos, los conceptos y las auto identidades que nos han limitado empiezan a desaparecer. A medida que nuestra auto identidad se vuelve menos rígida, nuestros problemas se hacen más livianos. Al mismo tiempo, se desarrolla un nivel mucho más profundo de lucidez.

Es difícil llegar a librarse de la garra del ego. Sin embargo, una vez que nos damos cuenta que todo es como un sueño, el ego cambia naturalmente. No necesitamos pelear con nuestro ego, porque ya no nos identificamos más con él.

Cuando realmente comprendemos que todo es un sueño, el ego deja de estar presente. Nosotros llegamos a ser la energía misma, de modo que cualquier manera de actuar ya no está aferrada a una identificación. Cuando dejamos de estar limitados por las restricciones del ego, nuestra energía es vívida y aguda, tan brillante como la luz del sol. En ese momento, cuando aparece una emoción, puede ser expandida hasta volverse más grande que nuestro cuerpo, y llenar todo el espacio, más allá de la imaginación y de la mente. La experiencia está entonces unida al experimentador. Es la total expansión, la total apertura. Esta penetración nos lleva más allá del pensamiento, de la substancia y de la acción.

No debemos pensar que al comparar la vida con un sueño nos referimos sólo a objetos externos. Nuestra entera subjetividad, todas nuestras percepciones, toda nuestra consciencia, es un sueño. El sueño no está formado solamente por las imágenes de nuestra percepción. Cuando somos conscientes de esto, vemos samsara en nirvana. Aun las cosas más difíciles y duras llegan a ser fáciles y posibles de disfrutar . Uno obtiene una pura lucidez, y la manera de lograrla es llegar a damos cuenta de que toda experiencia es como un sueño.

El Loto del Sueño:
En sueños nosotros podemos hacer lo imposible. Nuestro estado de sueño es como sumergirse en las profundidades del océano, mientras que nuestro estado de vigilia es como navegar en la superficie del mar. Porque los sueños no son desarrollados conscientemente sino que surgen en forma espontánea, ellos eluden los filtros presentes en nuestro estado de vigilia. Ellos nos llevan a un conocimiento no alcanzable en nuestra consciencia habitual.

Sin embargo, no es siempre fácil trabajar con el estado de sueño, porque todavía usamos nuestros conceptos ordinarios para hacer contacto con nuestras experiencias soñadas. Pero hay maneras de sintonizar con la densidad y ritmo de las modalidades del sueño, y así sondear esta fuente de conocimiento. Una de ellas es practicar cierta visualización justo antes de dormirse.
Para estimular este tipo de visualización hay que empezar por crear el correcto tono de sensibilidad relajándose profundamente. Primero, relajar la cabeza y ojos, los músculos del cuello y espalda y, finalmente, el resto del cuerpo. Dejar ir toda tensión y clarificar la mente tanto como sea posible. Simplemente, yacer ahí y respirar muy lenta y suavemente. Dejar que la mente y el cuerpo sientan la liviana y apaciguadora presencia de la relajación.

Luego, conducir la mente en la forma gentil como conduciríamos a un niño pequeño. La mente ama la sensibilidad, así que aquietémosla con sentimientos cálidos, gozosos y tranquilos. La mente debe detener su saltar de un lado para otro, las quejas y conceptos se alejarán y seremos capaces de relajarnos profundamente. Entonces podemos empezar a visualizar.

Cuando estés ya calmado y apacible, visualiza una hermosa y suave flor de loto en tu garganta. El loto tiene pétalos rosado pálido que se curvan ligeramente hacia dentro. En el centro del loto hay una luminosa llama rojo anaranjado, más clara en las orillas y oscureciéndose al centro. Mirando muy suavemente, concéntrate en el tope de la llama, y continúa visualizándola tanto tiempo como te sea posible. Esta llama representa la lucidez del estado de alerta, la cual tiene la misma luminosa calidad de la energía en los sueños. Las experiencias de nuestra vida de sueños y las de nuestro estado de vigilia tienen diferentes características. Pero, dado que su producción es esencialmente la misma, la lucidez de un estado puede pasar sin impedimento al otro.

Continúa sosteniendo la imagen del loto y la llama. Mientras lo haces, vigila cómo aparecen los pensamientos y cómo la imagen visual del loto se entremezcla con ellos. Observa cómo estos pensamientos e imágenes reflejan sus pasadas y presentes asociaciones y sus futuras proyecciones. Vigila este proceso, pero continúa concentrado en el loto, de modo que la visualización permanezca clara.

Otras imágenes pueden aparecer dentro de tu mente, y tú puedes sentir que no puedes mantenerla libre de pensamientos, ni aun por un minuto. No lo lamentes, sólo observa lo que aparezca. Aun a través de otras imágenes y pensamientos reflejados en la mente - mientras el hilo de la visualización permanezca intacto - la visualización entrará en el sueño. Sin embargo, el tratar de interpretar o de «pensar acerca de», cortaría el hilo de tu visualización. Se habría creado un espacio entre el estado de vigilia y el de sueño, y estropearías tu intento. Así que sé cuidadoso, no fuerces tu visualización, justo déjala que ocurra, pero mantén tu concentración en el loto.

Deja que la forma se refleje en tu lucidez hasta que la imagen y tu lucidez lleguen a ser una. No habrá entonces lugar para pensamientos, habrá contemplación plena. Cuando la concentración llega a ser completa: sujeto, consciencia, objeto, imágenes, todo es uno.

Al principio, cuando pases al estado de sueño y aparezcan las imágenes, es posible que no recuerdes de dónde vienen. Tu lucidez, no obstante, se desarrollará hasta que seas capaz de darte cuenta que estás soñando. Al vigilar muy cuidadosamente, podrás ver toda la creación y la evolución del sueño. Las imágenes que al comienzo eran informes y difusas, se volverán claras y coordinadas.

Esta claridad de nuestra lucidez es como tener un órgano especial de consciencia que nos capacita para ver desde el sueño hacia el estado de vigilia. A través de esta práctica, accederemos a otra dimensión de experiencia y podremos alcanzar otra manera de conocer cómo se origina la experiencia. Esto es muy importante porque, cuando lo sepamos, podremos moldear nuestras vidas. Las imágenes que emergen desde la lucidez del sueño intensificarán nuestra lucidez de vigilia, permitiéndonos ver más de la naturaleza de la existencia.

Con una constante práctica, veremos menos y menos diferencia entre el estado de vigilia y el de sueño. Nuestras experiencias en la vida de vigilia llegarán a ser más vividas y variadas, como resultado de una capacidad de lucidez más luminosa y refinada. No estaremos ya limitados por concepciones convencionales de tiempo, espacio, forma y energía. Dentro de esta perspectiva más vasta, podemos incluso encontrar que todos aquellos hechos sobrenaturales, o leyendas, de los grandes yoguis y maestros espirituales no son mitos ni milagros. Cuando la consciencia une los varios polos de experiencia y se mueve más allá de los límites del pensamiento convencional, los poderes o habilidades psíquicas son, en efecto, naturales.

Esta clase de lucidez basada en la práctica con el sueño, puede ayudar a crear un equilibrio interno. La lucidez nutre la mente de tal manera que enriquece todo el organismo. Ella ilumina previamente facetas mentales no conocidas y alumbra el camino para seguir explorando nuevas dimensiones de la realidad.


Tarthang Tulku

jueves, 6 de noviembre de 2008

Realidad o ilusión....



Herramientas para tu comodidad

“ALGO TERRIBLE DEBE estar mal conmigo.” “Creo que me estoy muriendo.” “Esto es lo más extraño que jamás he experimentado.” “Creo que estoy perdiendo la cabeza.” “Cualquier médico pensaría que estoy loco y nunca comprendería.” “Estoy perdiendo mi punto de apoyo y no puedo mantener todo junto.” “Realmente ya no encajo ahora.” “¿Por qué todo el mundo va tan bien en su vida, y yo estoy teniendo estos inquietantes y extraños sentimientos y emociones?” “Yo ya no pertenezco aquí.” “¿Qué más podría pasar?” “Ya no puedo más.” “Estoy solo.” “Nadie más entiende.” “Todos los demás están en alguna otra parte teniendo otra experiencia y yo estoy… no sé dónde, pero no es ni aquí ni allá.” “Me siento simplemente extraño.” “Las cosas en el mundo parecen ponerse peor y peor, y nada parece cambiar ni mejorar.” “Estoy tan confundido. Ya nada tiene sentido y no sé qué está pasando con nada.”
Hmmmmmm… qué tal algunos pensamientos más: “Wow. Todos quienes conozco están experimentando un infierno. Realmente me alegra haber terminado ya con eso.” “Nunca he sentido tanta paz y libertad en mi vida. Siento como si estuviera lejos de todas las cosas desagradables.” “En verdad es tranquilo aquí. Me siento uno con la naturaleza y el cosmos, y tan conectado y poderoso.” “Cada noche duermo como un bebé.” “Nunca me hace falta nada. Todas mis necesidades son siempre cubiertas. Me siento tan protegido, seguro y cuidado.” “Puedo estar en mi pasión las 24 horas del día, todos los días. Cada elemento de mi vida consiste en estar en mi creatividad y simplemente ser.” “Tengo una vida sencilla. No estoy apegado ni conectado a nada.” “Me encanta no tener agenda y ya no estoy en una realidad basada en citas. Me encanta poder hacer lo que quiero cuando yo quiero. ¡No me puedo imaginar viviendo una vida estructurada como en una caja!” “En verdad me alegra haber salido de esa relación.” “Cuando miro hacia atrás, apenas puedo recordar la persona que yo era o la vida en que estaba.”
Si aún no lo has hecho, vas a pasar desde el párrafo uno al párrafo dos. Puede ser difícil imaginar la realidad del párrafo dos, cuando estás en el párrafo uno. Cuando estamos realmente en un espacio, puede sentirse como si eso fuera todo lo que hay. Pero las cosas siempre pasan.
¿Qué Pasa En El Planeta Tierra?... sirva para iluminar tu sendero, validar tu experiencia, y recordarte que todos somos uno. ¡Gracias por tu continuo interés y feliz lectura!

domingo, 12 de octubre de 2008

El silencio habla 2


Dependemos de la naturaleza no sólo para nuestra supervivencia física. También necesitamos a la naturaleza para que nos enseñe el camino a casa, el camino de salida de la prisión de nuestras mentes. Nos hemos perdido en el hacer, en el pensar, en el recordar, en el anticipar: estamos perdidos en un complejo laberinto, en un mundo de problemas.
Hemos olvidado lo que las rocas, las plantas y los animales todavia saben. Nos hemos olvidado de ser: de ser nosotros mismos, de estar en silencio, de estar donde está la vida: Aquí y Ahora.
Un gran espacio silencioso contiene en su abrazo la totalidad del mundo natural. Y tambien te contiene a ti.
La naturaleza puede llevarte a la quietud. Ése es su regalo para ti. Cuando percibes la naturaleza y te unes a ella en el campo de la quietud, éste se llena de tu conciencia. Ése es tu regalo a la naturaleza.
Cuando camines o descanses en la naturaleza, honra ese reino permaneciendo allí plenamente.
Serénate.
Mira.
Escucha.
El aire que respiras es natural, como el proceso de respirar.Dirige la atención a tu respiración y date cuenta de que no eres tú quien respira. La respiración es natural. Si tuvieras que acordarte de respirar, pronto morirías, y si intentaras dejar de respirar, la naturaleza prevaleceria.
Necesitamos que la naturaleza nos enseñe y nos ayude a reconectar con nuestro Ser. Pero nosostros no somos los únicos necesitados, ella tambien nos necesita a nosotros.
La contemplación de la naturaleza puede liberarnos del "yo", el gran creador de conflictos.

El silencio habla....


Cuando se mira superficialmente, parece que el momento presente es uno entre muchos, muchos momentos. Cada día de tu vida parece estar compuesto por miles de momentos en los que ocurren distintas cosas. Pero, si miras más a fondo, ¿no hay siempre un único momento? ¿No es la vida siempre «este momento»?Este momento —el Ahora— es la única cosa de la que nunca puedes escapar, el único factor constante en tu vida. Pase lo que pase, por más que cambie tu vida, hay una cosa segura: siempre es Ahora.Y ya que no es posible escapar del Ahora, ¿por qué no darle la bienvenida y hacerse amigo suyo?
* * *
Cuando te haces amigo del momento presente te sientes como en casa dondequiera que estés. Si no te sientes cómodo en el Ahora, te sentirás incómodo dondequiera que vayas.
* * *
El momento presente es como es. Siempre. ¿Puedes dejarlo ser?
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La división de la vida en pasado, presente y futuro es obra de la mente y, en definitiva, es ilusoria. Pasado y futuro son formas-pensamiento, abstracciones mentales. El pasado sólo puede ser recordado Ahora. Lo que recuerdas es un suceso que tuvo lugar en el Ahora, y lo recuerdas Ahora. El futuro, cuando llega, es un Ahora. De modo que lo único que es real, lo único que llega a tener existencia, es el Ahora.
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Mantener la atención en el Ahora no implica negar las necesidades de tu vida. Se trata de reconocer que es lo fundamental. Eso te permite gestionar lo secundario con gran facilidad. No se trata de decir: «Ya no me ocupo de las cosas porque sólo existe el Ahora.» No. Empieza por encontrar lo que es más importante y haz del Ahora tu amigo, no tu enemigo. Reconócelo, hónralo. Cuando el Ahora es el fundamento y el núcleo principal de tu vida, ésta se despliega con facilidad.
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Recoger la vajilla, diseñar una estrategia empresarial, planear un viaje… ¿Qué es mas importante el acto en sí o el resultado que quieres conseguir con ese acto? ¿Este momento o algún momento futuro?¿Tratas este momento como si fuera un obstáculo por superar? ¿Sientes que lo más importante es llegar a algún momento futuro?Casi todas las personas viven así la mayor parte del tiempo. Como el futuro nunca llega, excepto como presente, es un estilo de vida disfuncional. Genera una continua corriente subterránea de tensión, alteración y descontento. No hace honor a la vida, que es Ahora y nunca deja de ser Ahora.
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Siente la vida dentro de tu cuerpo. Eso te ancla en el Ahora.
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No te responsabilizas definitivamente de la vida hasta que te responsabilizas de este momento, del Ahora. Esto se debe a que en el Ahora es en el único lugar donde se halla la vida.Responsabilizarse de este momento significa no oponerse internamente a la «cualidad» del Ahora, no discutir con lo que es. Significa estar alineado con la vida.El Ahora es como es porque no puede ser de otra manera. Ahora los físicos confirman lo que los budistas han sabido siempre: no hay cosas ni sucesos aislados. Por debajo de las apariencias superficiales, todas las cosas están interconectadas, son parte de la totalidad del cosmos que ha producido la forma que toma este momento.Cuando dices «sí» a lo que es, te alineas con el poder y la inteligencia de la Vida misma. Sólo entonces puedes convertirte en un agente del cambio positivo en el mundo.
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Una práctica espiritual simple pero radical es aceptar lo que surja en el Ahora, dentro y fuera.
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Cuando tu atención te traslada al Ahora, estás alerta. Es como si despertases de un sueño: el sueño del pensamiento, el sueño del pasado y del futuro. Hay claridad, simplicidad. No queda sitio para fabricarse problemas. Simplemente este momento es como es.
* * *
En cuanto entras con tu atención en el Ahora, te das cuenta de que la vida es sagrada. Cuando estás presente, hay una sacralidad en todo lo que percibes. Cuanto más vivas en el Ahora, más sentirás la simple pero profunda alegría de Ser, y la santidad de toda vida.La mayoría de la gente confunde el Ahora con lo que ocurre en el Ahora, pero son dos cosas distintas. El Ahora es más profundo que lo que ocurre en él. Es el espacio en el que ocurren las cosas.Por tanto, no confundas el contenido de este momento con el Ahora. El Ahora es más profundo que cualquier contenido que surja en él.
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Cuando entras en el Ahora, sales del contenido de tu mente. La corriente incesante de pensamientos se apacigua. Los pensamientos dejan de absorber toda tu atención, ya no te ocupan completamente. Surgen pausas entre pensamientos, espacio, quietud. Empiezas a darte cuenta de que eres mucho más profundo y vasto que tus pensamientos.
* * *
Pensamientos, emociones, percepciones sensoriales y experiencias constituyen el contenido de tu vida. «Mi vida» es de lo que derivas tu sentido del yo; «mi vida» son los contenidos, o al menos eso crees.
Pasas por alto continuamente el hecho más evidente: tu sentido más interno Yo Soy no tiene nada que ver con lo que ocurre en tu vida, nada que ver con los contenidos. Este sentido del Yo Soy es uno con el Ahora. Siempre permanece igual. En la infancia y en la vejez, en la salud o en la enfermedad, en el éxito y el fracaso, el Yo Soy —el espacio del Ahora— permanece inmutable al nivel más profundo. Habitualmente se confunde con el contenido, y por eso sólo experimentas el Yo Soy o el Ahora levemente, indirectamente, a través de los contenidos de tu vida. En otras palabras: tu sentido de Ser queda oscurecido por las circunstancias, por la corriente de pensamientos y por todas las cosas de este mundo. El Ahora queda oscurecido por el tiempo.
Y así olvidas que estás enraizado en el Ser, en tu realidad divina, y te pierdes en el mundo. Confusión, ira, depresión, violencia y conflicto afloran cuando los seres humanos olvidan quiénes son.
Sin embargo, qué fácil es recordar la verdad y volver a casa.Yo no soy mis pensamientos, emociones, percepciones sensorias y experiencias. Yo no soy el contenido de mi vida. Yo soy Vida. Yo soy el espacio en el que ocurren todas las cosas. Yo soy conciencia. Yo soy el Ahora. Yo Soy.


Eckhart Tolle

La vida es corta


Rompe las reglas.

Perdona rápido.

Besa lentamente.

Ama verdaderamente.

Ríe incontrolablemente… ¡¡¡Y nunca te arrepientas de nada que te haya hecho sonreír!!! La vida puede no ser la fiesta que esperamos, pero mientras estemos en ella… DEBERIAMOS BAILAR!!!

10 intenciones para un mundo mejor

Para que el Código trabaje en tu vida, manifiesta una intención cada día:

Primera intención – Apoyar la vida.
No me opongo ni perjudico a nadie, Me permito que otras personas tengan sus propias experiencias. Veo la vida en todas las cosas y veo el honor que cada cosa tiene, como si cada cosa fuera mía. Yo apoyo la vida

Segunda intención - buscar la verdad.
Yo sigo mi brújula interior y descarto las creencias que ya no me sirven. Voy a la fuente. Yo busco la verdad.

Tercera intención - Establezca su curso.
Quiero empezar mi proceso creativo. Tiene sentido para la vida.
Configuro mi curso.

Cuarta intención – Simplificar.
Estoy en este espacio para hacer algo mejor del futuro, tengo la Intención que me guía, estoy cuidado, protegido y alineado con la más alta sabiduría en todo momento. Confío y permanezco abierto a recibir siempre de la fuente de la vida. Yo simplifico.
La Quinta intención – Mantenerse positivo.
Veo el bien, digo el bien, y hago el bien. Acepto todas mis experiencias como un regalo. Vivo en la gracia y en la gratitud.
Yo estoy positivo.

Sexta intención – Sincronizar.
Después de la intención y la entrega, después de elegir las oportunidades que se presentan para mí. Soy de la corriente donde el Gran Misterio y los Milagros se respetan, Cumplo con mis deseos y hago lo que he venido a hacer aquí. Yo sincronizo.
Séptima intención - Servir a otros.
Practico el amor en acción. Yo siempre tengo suficiente para compartir. Estoy disponible para ayudar a los que me necesitan.
Yo sirvo a otros.

Octava intención – Haga brillar su luz.
Soy un ser magnífico, despierto a mi mayor potencial. Yo me expreso con alegría, sonriendo y riéndo a menudo fácilmente.
Yo brillo en mi luz.

Novena intención - Comparta su visión.
Creo mi mundo ideal incluyo a los demás y hablo sobre ello.
Comparto mi visión.

Décima intención - En sinergia.
Veo a la Humanidad como un Uno. Me gusta la luz que se crea cuando se reúne la gente y pone el corazón, todo es revelado. Cuando nos reunimos, ponemos en el escenario la luz de la Gran Unicidad. Estamos en sinergia.

Sentir!


“La mejor forma de sentirse mejor es volverse mejor al sentir. Y así es. Sean conscientes de sus sentimientos. Despójense de toda apariencia de roles o máscaras que hayan fabricado para representar quiénes y qué son. Aprendan a decir la verdad, a ser espontáneos. No se limiten a recitar los “hechos” de su vida, sino que también incluyan las narrativas internas en marcha (…)”

Daniel Jacob

martes, 7 de octubre de 2008

ACTITUD

Hoy quiero commpartir con ustedes un hermoso aporte que hizo una amiga en una comunidad de Niños con diferentes discapacidades en la que participo, espero que les guste y lo disfruten tanto como Yo.

Una mujer muy sabia se despertó una mañana, se miro al espejo, Y noto que tenía solamente tres cabellos en su cabeza. 'Hmmm' pensó, 'Creo que hoy me voy a hacer una trenza'. Así lo hizo y paso un día maravilloso.

El siguiente día se despertó, se miro al espejo .Y vio que tenía solamente dos cabellos en su cabeza. 'HUM' dijo, 'Creo que hoy me peinaré de raya en medio' Así lo hizo y paso un día grandioso.

El siguiente día cuando despertó, se miro al espejo y noto que solamente le quedaba un cabello en su cabeza. 'Bueno' ella dijo, 'ahora me voy a hacer una cola de caballo.' Así lo hizo y tuvo un día muy muy divertido.

A la mañana siguiente cuando despertó, corrió al espejo y enseguida noto que no le quedaba un sólo cabello en la cabeza. 'Que Bien!' Exclamo. 'Hoy no voy a tener que peinarme!'
Tu actitud es todo. Siempre, sé respetuoso, Porque cada persona que te encuentres esta peleando alguna clase de batalla .
La vida no es esperar a que la tormenta pase...

Es aprender a bailar bajo la lluvia

jueves, 2 de octubre de 2008

No te encierres en los limites mentales...


El ego intelectual nos engaña haciéndonos sentir de mil maneras no auténticas, inculcándonos gestos y movimientos estereotipados y haciéndonos ver que nuestra piel es nuestra frontera. En realidad, lo que ocurre es que:

El intelecto puede preguntar…pero no puede responder
El intelecto puede creer…….….pero no puede crear
El intelecto puede imaginar…..pero no puede conocer.

El ego intelectual desarrolla cuatro grandes temores:
1) El infinito se le hace intolerable. Por eso vivimos en cubos y en espacios diseñados con cuadrícula
2) Teme al paso del tiempo. Buscamos distracciones que nos hagan olvidar que la vida es corta. El reloj se convierte en el enemigo
3) Teme a la consciencia. Usamos escasas 10 células cerebrales e ignoramos el resto
4) Teme a la vida. Detesta el cambio y se aferra a sus valores anquilosados

Encerrarse en el área intelectual provoca que perdamos el contacto real con el mundo. Negamos la multiplicidad del cosmos, lo simplificamos y reducimos a fórmulas que después nos acarrean sufrimiento y angustia.
Pero el EGO INTELECTUAL se puede convertir en una fuente de felicidad. Si le inyectamos en sus sistemas lógicos siete leyes mágicas

1) EL MUNDO NO ES LO QUE PENSAMOS QUE ES La realidad es una danza. Si queremos fracasar el mundo nos ayuda. Si queremos el éxito el mundo se convierte en nuestro aliado. Nuestros pensamientos se cumplen como una profecíaTenemos que tratar la realidad como si fuera un sueño. Después introducimos actos que transformen positivamente lo que ocurre, como en un sueño lúcido.
2) TODOS LOS SISTEMAS SON ARBITRARIOS En un cosmos infinito es imposible una estructura fija. La verdad es aquella que decidimos que, por su utilidad momentánea, es verdad. Nos ponemos límites que cambiamos cuando estos han cumplido su funciónLos sufís dicen que la verdad no existe, es un valor temporal. Depende del tiempo, lugar y gente. Las verdades son como las camisas, conviene retirarlas cuando ya no nos son útiles
3) TODO ESTÁ CONECTADO CON TODO Vamos a desarrollar en nuestro espíritu un territorio inviolable que llamaremos “jardín secreto” (para evitar ser invadidos) Nuestra soledad interior es absolutamente necesaria (el amor simbiótico es una quimera muy perjudicial)
4) TODO ES POSIBLE Para que una cosa se pueda llevar a cabo, los otros deben creer que somos capaces de hacerlo. Si los demás no creen no lo lograremos, depende de la mirada de los otros.La energía está en todas partes pero sólo surge donde fijamos la atención. Si desarrollamos la atención crece el poder.
5) “AHORA” ES EL MOMENTO DE PODER El “presente” es todo lo que tenemos. Se nos da para que demos. Si tomamos cualquier decisión con nuestros cuatro egos lo conseguiremos. Por ejemplo dejar de fumar.Ante cualquier pregunta, duda, proyecto, empresa, etc. hay que actuar con los cuatro egos al unísono, no falla.
6) TODO ESTÁ VIVO Y PUEDE RESPONDER Hay que llevar cuidado con los objetos negativos. Podemos usar objetos de poder, objetos positivos, recordando que el poder siempre procede de nuestro interior. Conviene rastrear las maldiciones que nos han llegado y anularlas con una bendición.Aumentamos el poder de todo aquello a lo que atribuimos poder
7) SIEMPRE HAY OTRA FORMA DE HACER ALGO Cada vez que hacemos algo tenemos que imaginar otras formas de hacerlo para enriquecer nuestra creatividad. En el fondo se trata de no repetirse, en ninguna de las actividades que desarrollamos. Los sufís dicen que el único pecado es la repetición.
Extracto de un capítulo del libro Cabaret Místico, de Alejandro Jodorowsky

viernes, 26 de septiembre de 2008

Al rescate del niño interior


Cuántas veces los adultos nos hemos preguntado cómo le hacen los niños para ser felices ante cualquier imprevisto y en cualquier lugar; en dónde encuentran el placer de vivir, de reír a carcajada abierta y sin temor a la crítica, de soñar e imaginar las más extraordinarias historias y, en su mundo, hacerlas realidad. Cómo le hacen para reponerse, de un momento a otro, de un regaño, de un golpe sufrido tras una caída o de una discusión con sus amiguitos, sin guardar rencores ni remordimientos.
Sin duda, todas estas cualidades, inherentes en los niños, deseamos tenerlas quienes ya somos grandes, quizá por ese anhelo inmenso de poder volver a ser niños, porque en ese estadio de vida todo es completamente diferente.
Precisamente la niñez es la etapa en la que somos más capaces de «ver con el corazón, lo que los ojos no pueden ver». Así lo escribió Antoine De Saint-Exupéry, en su libro El Principito, un texto que nos muestra cómo, a menudo y sin darnos cuenta, los «niños mueren»; es decir, el alma se les oscurece y el corazón se les esconde; las lágrimas son pecado y el amor una ficción, y el juego es sólo una oportunidad de sentirse y verse ridículo; es decir, se han convertido en adultos.

No damos paso sin huarache
Durante la edad adulta, o sea, cuando ya abandonamos los juegos y hemos entrado en un periodo en el cual medimos, cavilamos, no sin desconfianza, sobre los valores, como la seriedad, la madurez, la responsabilidad, el control de los sentimientos y la ejempla-ridad de nuestra conducta, eso, en ocasiones, lejos de convertirnos en personas equilibradas y dichosas, nos conduce a frustraciones y a dejar de lado, por conductas impropias de la edad y del estatus de padres, propuestas que nos traerían mucha satisfacción, y que no hacen daño a nadie. Sobre todo las referidas a poder externar nuestros sentimientos, especialmente hacia nuestros seres queridos.
A estas alturas, debemos ser conscientes de que, a lo largo de nuestra vida, llevamos en nuestro interior tres distintas personalidades, según lo explicó la psicóloga Edith Montes Amezcua, miembro del Departamento de Psicología Aplicada de la Universidad de Guadalajara; se trata de tres tipos de conducta ligados a otros tantos modos de pensamientos y sentimientos, entendidos como «estados del yo»: El «estado padre», el «estado adulto» y el «estado niño». Algo así como si en el interior de cada persona hubiera un padre, un adulto y un niño que se manifiestan permanentemente en nuestras conductas.
Montes Amezcua explicó que el «estado padre» representa el concepto enseñado sobre la vida, y se manifiesta fundamentalmente cuando damos nuestra opinión al respecto de algo, aconsejamos, protegemos y actuamos según normas tradicionales, además de que siempre actuamos con poder y seguridad.
Por otro lado, en el «estado adulto» formulamos juicios, analizamos la información, reflexionamos, tomamos decisiones, calculamos las posibilidades, actuamos con pragmatismo y según el criterio de la oportunidad. Por último, el «estado niño» comprende lo que sentíamos e interpretábamos cuando éramos niños y adolescentes, e incluye la forma de actuar típica de esa edad. Se muestra en la expresión y vivencia intensa de las emociones, la intuición, la creatividad, la impulsividad y la curiosidad. Son los momentos de la experiencia de lo biológico y de los sentimientos de indefensión, alegría, miedo, capacidad de goce y desarrollo de la fantasía.

El equilibrio, la clave
La Dra. en Psicología Social abundó en que la clave para lograr ser un individuo en armonía consigo mismo y con los demás, radica en el momento en que se logra que las tres formas de ser «padre», «adulto» y «niño», guarden equilibrio: «Estas tres dimensiones son necesarias para que la persona pueda desarrollarse en plenitud. La clave es que se dé un equilibrio entre los tres niveles».
Detengámonos a pensar un momento sobre lo bien que nos sentimos cuando rescatamos nuestro espíritu más genuino, el infantil, porque es el más original, y el menos condicionado de nuestra personalidad; sin embargo, esta tarea no resulta fácil, puesto que la cultura dominante y la educación que hemos recibido, valoran y privilegian más el «estado padre» y el «estado adulto». Estas opciones no son malas, pero no debemos limitarnos solamente a éstas, ya que al hacerlo, sepultamos al niño que todos llevamos dentro, que nos permite vivir la espontaneidad, la sinceridad y la alegría, necesarias para lograr un equilibrio en nuestra vida, para reivindicarnos con nuestro ser interior.

¿Qué hacer para recuperar a ese niño, tan olvidado, que llevamos dentro?

• Vivir las emociones. Están para eso: Para ser vividas. Ni reprimidas, ni exaltadas. Básicamente, existen cuatro emociones: Miedo, rabia, tristeza y alegría. Pero se nos prohibió tan pronto vivirlas y dejarlas salir, que las hemos puesto en un rincón de nuestra vida. Permitámonos sentir y aceptar el miedo, no prohibirnos la rabia, asumir la tristeza y la alegría en todas sus formas. El único límite es el respeto a los otros y a nuestro equilibrio personal.
• Desarrollar la intuición. Ese sexto sentido que parece tener tan poco que ver con la racionalidad. Ese olfato para captar los matices, para interpretar las situaciones y diseñar conductas, es más fértil de lo que parece.
• Dar rienda suelta a la creatividad. Apartémonos de la rigidez, de lo aprendido, de lo que nos lleva por carriles preestablecidos. Dibujar, pintar, modelar, cantar, tejer, tocar un instrumento, cultivar plantas o árboles, coleccionar, escribir... ¡Hay tantas opciones atractivas para emplearlas en el tiempo de ocio!.
• No perder el sentido de la curiosidad. Descubramos nuevas geografías, personas o libros. Accedamos a otros conocimientos, a opiniones y culturas diferentes.
• Jugar por jugar, por el placer del juego en sí mismo. No por competir, ni por ganar. Desde el sedentario hasta el más activo, los juegos canalizan vivencias insuficientemente expresadas. Demos oportunidades a la risa.
• Permitir sentimientos de indefensión. Aprender a pedir, a buscar ayuda, a dejarse proteger y mimar. No por ello se menoscaba nuestra dignidad o fortaleza. Cuanto más oportunidades demos a los demás para que nos ayuden, más importantes seremos para ellos y más acogidos y seguros nos vamos a sentir.
• Aprovechar y fomentar las oportunidades para desarrollar la fantasía y la aventura. Y, por supuesto, la capacidad de gozar.
por Xóchitl Zepeda León

sábado, 20 de septiembre de 2008

LAS NUEVAS REGLAS PARA LA TIERRA


LAS NUEVAS REGLAS PARA LA TIERRA
Desde ahora Las Nuevas Reglas para La Tierra, o los nuevos acuerdos, requieren que demos un salto gigantesco desde donde estamos en este momento hacia la sociedad altamente evolucionada en la que nos podríamos convertir si así lo deseáramos. ¿Cómo damos este salto? Con pequeños pasos, día a día.
1. Actuarás como un ser único en todas las cosas

2. No afirmarás tener la razón

3. No usarás la violencia para resolver los problemas

4. Compartirás y compartirás por igual

5. No juzgarás ni condenarás

6. Amarás sin condiciones

7. Preservarás y protegerás tu hogar en la Tierra

8. No afirmarás ser propietario de nada

9. No afirmarás ser superior a nadie

10. No declararás ser ignorante Existe una forma para que la Humanidad viva junta en armonía sobre este planeta. La "Paz en la Tierra" no es una meta inalcanzable. Pero será inalcanzable si continuamos operando bajo las mismas reglas y la misma forma de entender la vida que hemos practicado hasta el desastre que parecemos estar viviendo.

Aquí, entonces, está la clave: Tenemos que olvidar lo que creíamos que sabíamos, lo que pensábamos que iba a funcionar y lo que pensábamos que era correcto. Debemos estar dispuestos a recrear la sociedad de una nueva forma, con nuevos acuerdos.
Acá tenemos algunos puntos que considerar. Propongo Las Nuevas Reglas para la Tierra y por supuesto, las escribí deliberadamente para que parecieran los Diez Mandamientos y así llamar tu atención. En verdad, no hay ningún requerimiento y no hay nada que "tengamos" que hacer en la vida.
Así que la pregunta ahora es ¿Cuál es nuestro deseo? ¿Deseamos vivir voluntariamente unos nuevos acuerdos que reflejen nuestra comprensión sobre cómo eliminar la lucha y la muerte y reemplazar esto con paz y armonía, o queremos continuar viviendo como hasta ahora? Si escogemos lo primero, acá tenemos un camino que seguir:

1. Actuarás como un ser único en todas las cosas
El mayor problema que tenemos en el planeta es nuestro pensamiento sobre la Separación. Insistimos en imaginarnos separados de Dios (si es que acaso creemos que existe un Dios) y separados los unos de los otros. Todos nuestros conflictos mortales y la mayoría de nuestros problemas humanos quedarían eliminados si simplemente decidiéramos que lo opuesto es verdad, que somos Uno con todo y que la Unidad es la naturaleza esencial de todas las cosas. La Unidad no es Igualdad. En nuestra mano, ningún par de dedos es igual, ni son iguales a nuestro pulgar, sin embargo todos son parte de la misma mano. Es de esta forma en la que podemos comprender la Unidad. Cuando si lo comprendemos, automáticamente le haremos a los otros lo que deseamos que nos hagan a nosotros, porque nos daremos cuenta de que lo que estamos haciendo a otros nos lo estamos haciendo a nosotros mismos. Nada que le hagamos al prójimo, ya sea lo que llamamos bueno o malo, deja de regresar a nosotros. Todo se Devuelve. Así es. Esto es todo lo que hay que saber. Si sabes esto, no tienes que saber nada más sobre como vivir juntos, sobre cómo conducir la política, sobre cómo diseñar la economía, sobre cómo practicar la religión. En vista de que somos Un Solo Ser, lo que hacemos a otro nos lo hacemos a nosotros mismos, lo que dejamos de hacer por otro, lo dejamos de hacer por nosotros mismos, lo que es bueno para otro es bueno para nosotros y lo que no es bueno para otros tampoco lo es para nosotros. La mayoría de los seres humanos no comprendemos esto. Eso es lo que hace que actuemos de forma demente, haciendo cosas continuamente para Molestarnos los unos a los otros.

2. No afirmarás tener la razón
El segundo de los grandes problemas que tenemos en el planeta es nuestra creencia de que "tenemos la razón" sobre algo. Esta creencia ha asesinado más gente que cualquier otra invención de la mente humana. Lo triste de esto es que las cosas que creíamos "correctas" en un momento de la historia - lo suficientemente "correctas" para matar - son las mismas cosas que declaramos que son "equivocadas" sólo unos años después. Nos imaginamos que existe algo "correcto" o "incorrecto" intrínseco en el Universo, y en medio de nuestra arrogancia, nos imaginamos que somos nosotros quienes lo controlamos. Que nosotros estamos claros. Es nuestro punto de vista y nuestra comprensión y nuestro sistema de valores y nuestra clasificación de rangos y nuestra estructura económica y nuestra creencia religiosa las que son correctas. Todos los demás están equivocados. ¿Y cómo sabemos esto? Simple. Así lo dice Dios. Pero, ¿qué pasaría si Dios no tuviese ninguna preferencia en este sentido? ¿Qué pasaría si Dios tuviese todo lo que necesita? ¿Qué pasaría si Dios no necesitase nada ni de nosotros ni de nadie más y por lo tanto, no tendría ninguna razón para imponer ningún tipo de requerimientos sobre nosotros? ¿Y entonces qué utilizaríamos como medida de lo que es "correcto" o "incorrecto"? Tendríamos que usar otro tipo de medida: Lo Que Funciona y Lo Que No Funciona. Y esto quedaría definido por lo que la sociedad en sí busca experimentar. Nadie en nuestra sociedad demandará estar Absolutamente en lo Correcto sobre nada (mucho menos matar a otro por esto), porque se daría cuenta de que lo absolutamente correcto o absolutamente incorrecto no existe y que Lo Que Funciona y Lo Que No Funciona son evaluaciones subjetivas, tomando en cuenta muchos factores y condiciones.

3. No usarás la violencia para resolver los problemas
Si comprendiésemos que nuestra propia idea sobre Lo Que Funciona y Lo Que No Funciona podría cambiar a medida que transcurre el tiempo, nunca utilizaríamos la fuerza o la violencia para resolver nuestras diferencias. Tristemente, aceptaríamos que podríamos estar atacando o asesinando a alguien sobre algún asunto con el que podríamos estar de acuerdo en el futuro. Igualmente, si comprendiésemos que Todos Somos Uno, nunca nos atacaríamos, heriríamos o mataríamos, porque comprenderíamos que estaríamos haciéndonos esto a nosotros mismos - y que nosotros, tarde o temprano sentiríamos el efecto de lo que le estamos haciendo a la Otra Parte de Nosotros. En nuestra nueva sociedad comprenderíamos todo esto - porque esto es lo que se nos enseñaría. Nuestras escuelas ya no modificarían y santificarían nuestro pasado para que fuese enarbolado como el Método Correcto y Perfecto. Y ya no utilizaríamos la violencia para resolver el problema de entretener a nuestra juventud. (¿Aún no les suena extraño que la mayoría de los terroristas suicidas son menores de 30 años de edad?)

4. Compartirás y compartirás por igual
Hay suficiente en este mundo para todos. El problema no es sobre la carencia sino sobre el temor. El temor de que "no haya suficiente". Si pensáramos que hay una cantidad suficiente de todo, no habría razón para sentir temor. Podríamos compartir todo lo que tenemos con todos aquellos cuyas vidas tocamos. En nuestra nueva sociedad, se nos invitaría a aceptar la abundancia de todo y se nos invitaría a no pasar nuestras vidas luchando por adquirir, adquirir, adquirir - ni acumular y proteger todo lo que hemos adquirido, no vaya a ser que alguien se coma un pedazo de nuestra manzana o de nuestro pastel, ni una parte de nuestros dulces. Comprenderíamos que hay suficientes dulces para todos. Ya no sucedería que unos pocos acumulasen la mayor parte de la riqueza y los recursos de la Tierra. En nuestra nueva sociedad nos aseguraríamos que nadie tenga carencias sobre este planeta, que nadie muera de hambre mientras millones de personas desechan millones de kilos de comida. Nos aseguraríamos que nadie se vea forzado a vivir en ranchos de lata corrugada en barrios, mientras gastamos millones en construir un country club a cinco kilómetros de distancia. Eliminaríamos el hambre y la pobreza por fin (es posible) y elevaríamos al más bajo entre nosotros en todas las formas. Así, no sólo eliminaríamos la miseria y la desesperación, sino los malestares y la violencia que estos producen o pueden producir. Es vergonzoso señalar algo tan obvio. Que la raza humana evite aceptar esto o hacer algo sobre esto es aún más vergonzoso. También es mortal.

5. No juzgarás ni condenarás
En las sociedades altamente evolucionadas, no existen ni los juicios ni las condenas. Igualmente, no existirían en nuestra nueva sociedad. Viviríamos por tres códigos de conducta: Conciencia, Honestidad, Responsabilidad. Las observaciones reemplazarían los juicios y las consecuencias naturales reemplazarían los castigos. Si y cuando observásemos a aquellos que hacen Lo Que No Funciona, la consecuencia natural sería que la sociedad los enfrentase a un panel de iguales, para ver si están conscientes de los efectos de lo que están creando, se les pediría ser honestos sobre su papel en esa creación y evaluar sus razones; igualmente, se les invitaría a ser responsables por Sus acciones haciendo lo que fuese necesario para compensar cualquier daño que se haya podido ocasionar.

6. Amarás sin condiciones
La naturaleza del amor en nuestra nueva sociedad estaría redefinida. El amor se vería no como una respuesta sino como una decisión, no como una reacción sino como una acción, no como una declaración de cómo es la otra persona y lo que ha hecho, sino de quien somos nosotros y lo que escogemos hacer. En la nueva sociedad, todo el paradigma del amor quedará al revés. Se recordará que el amor es lo que somos, y que ha sido en la sublimación de esto que hemos perdido el camino. Todos serían capaces de amar a todos en libertad, de la forma que todos considerasen apropiada en cada momento, tomando en cuenta la Conciencia, la Honestidad y la Responsabilidad. Entonces, cuando a nadie le falte el amor ni la oportunidad de buscarlo y ofrecerlo, ya no nos sentiríamos agraviados, porque el amor le da todo a todos y no requiere nada en retorno.

7. Preservarás y protegerás tu hogar en la Tierra.
En nuestra nueva sociedad se nos invitaría a prestarle atención a lo que le hacemos a nuestro planeta hogar. Cuidaríamos, no dañaríamos el medio ambiente. Conservaríamos, no despilfarraríamos nuestros recursos. Protegeríamos, no destruiríamos nuestra ecología. Y ya no ignoraríamos la relación de interdependencia que tenemos con nuestra Tierra, la veríamos como un sistema vivo, tal como nosotros. Ya no negociaríamos pérdidas a largo plazo por ganancias a corto plazo - ni nos parecería aceptable que otros lo hiciesen. Esto no sería considerado como algo Que Funciona.
8. No afirmarás ser propietario de nada
La idea de que realmente podamos ser "propietarios" de cualquier cosa, en el sentido de que es nuestro y solamente nuestro, ahora y para toda la eternidad, ya no sería parte de nuestra forma de pensar en la nueva sociedad. En los días ya pasados se pensaba que podíamos ser dueños de cualquier cosa - hasta de otros seres humanos, que convertíamos en esclavos. Hasta de nuestros hijos. Hasta de nuestras esposas. Y actuamos de esta forma. Existen lugares alrededor del globo en los que todavía se actúa de esa forma. Y aún en muchas partes aún nos imaginamos que poseemos la tierra debajo de nosotros y el cielo por encima de nosotros. (Hasta discutimos sobre la altura por encima de nosotros y la profundidad por debajo de nosotros sobre las que tenemos "derechos" de "propiedad".) En nuestro delirio hemos reclamado ser propietarios de lo que está dentro de la Tierra - de cada roca, mineral y gota de agua. Observen que hemos dicho que estas cosas no le pertenecen a la Tierra y por lo tanto a todas las personas sobre la Tierra. Les pertenecen sólo a aquellas personas sobre la Tierra en ese preciso lugar. Y así funciona nuestra lógica. Pero, en nuestra nueva sociedad, tal "lógica" sería considerada una locura como la que es y el planeta no sería considerado "propiedad" de nadie, sino de la humanidad. Se nos invitará a aceptar la administración de las tierras, con la posibilidad de cosechar todos los beneficios que resulten de esa función, siempre que cuidemos de la tierra sabiamente y hagamos que su producto esté disponible justamente. La "propiedad" de cualquier cosa sería considerada como el mito que es. Aún aquello que nos hubiésemos "ganado" sería visto sólo como algo que obtendríamos gracias a la infraestructura creada por la misma sociedad (es decir, por todos). Por lo tanto, de nuevo, se nos invitaría a administrar esa "parte" de la vida - pero una vez más, sólo si la usásemos sabiamente y no abusásemos de ella, o abusásemos de otros por ella. Por lo tanto, se nos invitaría a disfrutar de nuestro dinero o nuestro poder o de nuestras posesiones como mejor nos pareciese y pasaríamos la administración de estas cosas a nuestra familia e hijos; sin embargo, si usásemos estas cosas para herir a otros o dañar a la sociedad como un todo, se nos decomisaría.
9. No afirmarás ser superior a nadie
La idea de que somos "mejores" en cualquier forma que otros es lo que nos ha permitido justificar nuestras acciones de quitarle a otros lo que es suyo o no darle a otros lo que es nuestro. Hemos cometido todo tipo de atrocidades y perpetrado todo tipo de crímenes contra la humanidad y todo con el razonamiento de que tenemos "el derecho de" hacerlo, por nuestra raza, religión o nacionalidad superior. Cuando otros usan la violencia contra nosotros, gritamos trampa. Pero cuando usamos la violencia contra otros, decimos que es justo, porque nuestra razón es "mejor". En nuestra nueva sociedad se nos invitaría a acabar con nuestra idea sobre lo que es "mejor" y reemplazarla con la idea de "otro". Por lo tanto, nuestra "mejor" idea, nuestra "mejor" religión se convertirían en "otra" idea, otra "religión", nuestra "mejor" forma de vivir o gobernar se convertiría en "otra" forma.

10. No afirmarás ser ignorante
Finalmente, la idea de que no sabemos y no podemos saber que la forma antigua de vivir no es Lo Que Funciona será dada de alta por fin por nuestra nueva sociedad. Sacaríamos la cabeza de la arena. Abriríamos los ojos. Evitaríamos pensar que no podemos saber nada acerca de realidades superiores, o Quien Somos en Realidad, o nuestra relación con Dios y el Universo. Y entonces, por fin, el deseo tradicional de la Navidad por "paz sobre la Tierra, buena voluntad a los hombres" podría convertirse en una realidad. Desde Ahora Hasta Entonces Las Nuevas Reglas para La Tierra o los nuevos acuerdos requieren que hagamos un salto gigantesco desde donde estamos ahora hacia la sociedad altamente evolucionada en la que nos podríamos convertirnos si así lo deseáramos. ¿Cómo damos este salto? Con pequeños pasos, día a día. Estamos proponiendo una nueva senda llamada Unidad-Ahora-En-Todo-Lugar. Por medio de este programa, sugerimos que la gente se reúna en sus pueblos, sus comunidades en todas partes para discutir las nuevas formas de ser, sus posibilidades, sus retos y su manifestación en nuestras vidas.

Así que, de hecho, este podría ser un camino para que la humanidad viva junta en armonía sobre nuestro planeta.
Artículo escrito por Neale Donald Walsch en la revista CONVERSATIONS, No. 57, 2001.

AVANZA



Al leer este mensaje activarás una frecuencia cristalina, oculta en cada palabra, para que tu corazón se sienta pleno. Si supieses cuánto se te ama, no podrías más que sonreír y bailar eternamente. No creas que nadie te escucha cuando hablas en soledad. Observa atentamente, las respuestas llegan a tu vida de la manera menos pensada. Nada sucede porque sí. Una fuerza superior te orienta y te protege. Avanza.

¿Estás cansado? El viento soplará la llama de tu espíritu para que tu ánimo se encienda y la rutina no te aprese. No aflojes. Persiste derramando tu esencia a través del servicio. La luz que brota en tu interior humaniza todo tu entorno. Esta nota te recuerda que encarnaste para revelar, con humildad y maestría, nuevos horizontes. No estás solo. Miles de almas vienen marchando, con coraje, bajo el halo de la fe.

Oye los pasos.Te incentivo porque el desánimo es una constante cuando se abren nuevos trayectos. Desgasta andar en ámbitos densos. Pareciera que a muy pocos les importa cambiar. ¿Será así de verdad? ¿No estarán ellos ahí para poner a prueba tu constancia y determinación? Lo que verdaderamente importa es que seas leal a tu naturaleza interna. Alumbra disfrutando del camino. Vas en la dirección correcta. No temas.

Siempre es bueno recibir ayuda, por eso sé que te alegrará descubrir que tras la tinta que reviste este mensaje hay cristales con formas de letras que energizarán todo tu ser. Sientelos. Vinieron desde muy lejos, atraídos por tu vibración, para confirmar la trascendencia de tu noble tarea e impulsarte a que sigas trabajando con fervor. El faro de tu conciencia debe resplandecer sin importar la magnitud de la tormenta.

Mientras peregrino a tu lado, voy buscando distintas maneras de evidenciar que te escucho y te comprendo. Siento el cansancio al igual que vos, pero hay que continuar. Somos gente de palabra, que demuestra su entrega a través de la luz de los hechos. Resta poco para completar la labor. Este es el instante de poner en juego la fuerza adicional de tu corazón guerrero, que marcará la diferencia a través del amor. Avanza.

( Julio Andrés Pagano)

LA FLOR DE LA HONESTIDAD


Se cuenta que allá por el año 250 AC, en la China antigua, un príncipe de la región norte del país estaba por ser coronado emperador, pero de acuerdo con la Ley, él debía casarse. Sabiendo esto, él decidió hacer una competencia entre las muchachas de la corte para ver quien sería digna de su propuesta, Al día siguiente, el príncipe anunció que recibiría en una celebración especial a todas las pretendientes y lanzaría un desafío.
Una anciana que servía en el palacio hacía muchos años, escuchó los comentarios sobre los preparativos. Sintió una leve tristeza porque sabía que su joven hija tenía un sentimiento de profundo amor por el príncipe. Al llegar a la casa y contar los hechos a la joven, se asombró al saber que ella quería ir a la celebración. Sin poder creerlo preguntó: “¿Hija mía, que vas a hacer allá?. Todas las muchachas más bellas y ricas de la corte estarán allí. Sácate esa idea insensata de la cabeza. Sé que debes estar sufriendo, pero no hagas que el sufrimiento se vuelva locura” Y la hija respondió, no estoy sufriendo y tampoco estoy loca. Yo se que jamás seré escogida, pero es mi oportunidad de estar por lo menos por algunos momentos cerca del príncipe Esto me hará feliz”.
Por la noche la joven llego al palacio: Allí estaban todas las muchachas mas bellas, con las mas bellas ropas, con las mas bellas joyas y con las mas determinadas intenciones.
Entonces, finalmente, el príncipe anunció el desafío: “Daré a cada una de Ustedes una semilla”. Aquella que traiga la flor mas bella dentro de seis meses será escogida por mi esposa y futura emperatriz de China.
La propuesta del príncipe seguía las tradiciones de aquel pueblo, que valoraba mucho la especialidad de cultivar algo, sean: costumbres, amistades, relaciones, etc. El tiempo pasó y la dulce joven, como no tenía mucha habilidad en las artes de la jardinería, cuidaba con mucha paciencia y ternura de su semilla, pues sabía que si la belleza de la flor surgía como su amor, no tendría que preocuparse con el resultado..Pasaron tres meses y nada brotó. La joven intentó todos los métodos que conocía pero nada había nacido. Día tras día veía más lejos su sueño, pero su amor era mas profundo. Por fin pasaron los seis meses y nada había brotado. Consciente de su esfuerzo y dedicación la muchacha le comunicó a su madre que sin importar las circunstancias ella regresaría al palacio en la fecha y hora acordadas solo para estar cerca del príncipe por unos momentos.
En la hora señalada estaba allí, con su vaso vacío. Todas las otras pretendientes tenían una flor, cada una mas bella que otra ,de las mas variadas formas y colores. Ella estaba admirada. Nunca había visto una escena tan bella. Finalmente, llegó el momento esperado y el príncipe observó a cada una de las pretendientes con mucho cuidado y atención.
Después de pasar por todas, una a una, anunció el resultado . Aquella bella joven con su vaso vacío sería su futura esposa. Todos los presentes tuvieron las mas inesperadas reacciones. Nadie entendía por qué él había escogido justamente a aquella que no había cultivado nada. Entonces, con calma el príncipe explicó: “Esta fue la única que cultivó la flor que la hizo digna de convertirse en emperatriz: LA FLOR DE LA HONESTIDAD. Todas las semillas que entregué eran estériles.”
Maravilloso relato, ¿no? En tiempos donde lo importante parecen ser los resultados, los logros, lo visible, cultivar el valor de la honestidad parece un valor perdido….Somos capaces de inventar los mas variados argumentos para excusarnos, por no decir..”me equivoqué”, tienes razón, no se acerca de esto”.Opinamos sobre todo, juzgamos a todos, …la “viveza” se ha convertido en una valor, encubriendo la mentira, el engaño, la falta de honestidad para con nosotros mismos…la verdad, la sinceridad, la humildad…no son virtudes exacerbadas en los.. “cartoons” dibujos animados para niños, ni en las publicidades para adultos hemos confundido el significado de la apalabra ÉXITO.
Si he terminado mi día siendo leal a mi mismo, sin traicionar mis creencias y mis sentimientos, sin dejar de ser quien soy para quedar bien u obtener resultados….ESE HA SIDO UN DIA DE ÉXITO Puedes hacer de éste….un día exitoso….de ti depende. enseñanza CHINA

Por. J CARLOS DECURNEX

jueves, 18 de septiembre de 2008

ERES LA FUENTE


Nadie te da nada, tú eres la fuente.
Vas a recibir lo que des.
Das quien estás siendo, pues esto te estás dando.
Lo que estás dando, es lo que estás siendo.
Lo que estás recibiendo, es lo que estás siendo.
Lo que estás siendo en relación a otros, es lo que estás experimentando.
A quién te estás dando?
A quién estás recibiendo?
A quién estás experimentando?

El estado del ser que elijas experimentaren relación a otros será la causade lo que TU MISMO experimentes. El ser que decidas manifestar, será lo que la vida te dará.

El ser elegido es el pedido y tu experiencia es la respuesta del universo a tu pedido. Nadie puede ingresar en tu mundo interior.

Lo que seas en relación a los otros serán contigo.

Es el ser que experimentarás. La ilusión te hace creer que te relacionas con otros. Pero eso no es posible. En todo momento te relacionas contigo mismo en presencia de otros. A quién te estás dando en presencia del otro? A quién estás recibiendo en presencia del otro? A quién estás experimentando en presencia del otro?
La vida siempre te dará lo que decidas ser.

No importa con quienes te relaciones, tuya será la experiencia. En todo momento estás eligiendo y decidiendo, manifestar, crear y experimentar, algún aspecto de tu ser. Y son tus aparentes relaciones con los demás, las que te permiten conocerte a ti mismo, en tu propia experiencia. Sólo existe una relación, es la relación contigo mismo.

Los otros y los acontecimientos son ángeles y milagros, convocados por ti mismo. En tu camino de realización, en tu sendero hacia tu ser real. Siempre se te dió lo que has pedido yen todo momento pediste al aspecto de tu ser que decidiste manifestar. Al final del camino, cuando finalice este capítulodel libro de tu vida. Nuevamente serás conciente de la inocencia absoluta, de quienes te acompañaron y verás que elloste permitieron cumplir con tu anhelo jamás imaginado. La posibilidad de experimentar tus aspectos más elevados. Verás que ellos cumplieron con todos los pactos acordados, que te llevaron muchas veces a experimentar tus aspectos más bajos y así hacer físicamente posible que te manifiestes concientemente. La gran justicia te será revelada, cuando seas capaz de ver, que nadie jamás te dañó y que todos los daños recibidos, fueron por ti imaginados, creados y experimentados. Similarmente y ante tu sorpresa, también sabrás que aquellos dolores y sufrimientos con los que tu creías dañar a otros. Fueron también fruto de tu propia imaginación. Porque lo que es para ti, es exactamente igual para tus hermanos. Todo dolor y sufrimiento padecido, fueron por ellos imaginados, creados y experimentados. Y sabrás que todo el daño, sólo puede ser auto-inflingido.Y también sabrás que el amor que escatimastea ti mismo te lo quitaste. Aún el miedo más intenso, el dolor más profundo, la traición más artera, la ofensa menos esperada, la agresión más hiriente, en fin el infierno más temido.Fueron todas magníficas expresiones por ti elegidas. Aún cuando tú siempre en estos casos hayas elegido experimentar otro aspecto de tu ser.

La creencia que fueron "otros", los "verdaderos" causantesde tanta injusticia y sufrimiento en tu propio interior. No amigo mio, Nunca han existido ni existirán injusticias en el plan perfecto de la vida. Pero si es posible que las hayas imaginado cuando has caído en la ilusión y el espejísmo de los planos inferiores de conciencia. Al final de camino te verás como lo que siempre fuiste y serás el creador absoluto y libre de todas tus experiencias. Y cuando veas tu vida, a la luz de esta conciencia más elevada. Sentirás una compasión enorme por ti mismo y desearás haber evitado tanto dolor y sufrimiento. Entonces pedirás, suplicarás, implorarás,una nueva oportunidad. Tu también me pediste que cuando te olvidaras de todo esto, y el olvido fuera parte de tu propio plan, en algún momento te enviara algo que te ayudara a recordar.

Bueno hijo mio, en este acto estoy cumpliendo con mi parte. Ahora, si tu lo dispones, tienes una nueva oportunidad, de recordar y utilizar la vida física, para conocerte a ti mismo en tus aspectos más elevados. Así como lo soñaste antes de volver. Como siempre, el acuerdo sigue siendo el mismo:

Tu pides y Yo concedo, exactamente lo que tu pides. Qué me pedirás el próximo momento? y en el siguiente?y en el siguiente? No te preocupes por mi partesimplemente sé conciente de la tuya, y cuando te sientas nuevamente perdido recurre a mi,que te contestaré aún antes de que me llames. Siempre viajo contigo, aunque no siempre lo notes.

No es posible que estés solo.

Si es posible que creas que lo estás. Querrás volver con tu nueva conciencia expandida, a vivir nuevamente en el plano de la vida manifestada. Para poner en acción tu gran recuerdo, volver para experimentar en relación a otros tu amor más pleno, incondicional e intenso que seas capaz de imaginar. Sabrás que el amor es y será tu verdadera esencia. Y no pararás hasta experimentarlo y sentirlo. De pronto serás conciente que todas las experiencias pasadas sí tuvieron un sentido muy amoroso, el de ayudarte a recordar,a través de las experiencias físicas de muchos otros aspectos de tu ser, que la opción más elevada y verdadera es el AMOR. Así abrazarás todo lo que hayas experimentado,el miedo más intenso, el dolor más profundo, la traición más artera, la agresión más hiriente, en fin el infierno más temido. Y tu pedido como siempre te será concedido. Se te dará la oportunidad tan ansiada.Y es por eso hijo mío, que te encuentras nuevamente,en este tiempo, en este lugar, en este cuerpo, rodeado de estos seres.

Tuyo fue el diseño completo de tu vuelta, asi como lo pediste, asi fue dado. Por ahora me despido, aunque eso no es posible.Porque sólo se despiden los que se separan, y eso no es un estado en el que podemos estar tu y yo

Con AMOR


TU YO SOY

jueves, 11 de septiembre de 2008

Se nos está olvidando vivir


A pesar de que vivimos en la era del jet, el celular, el microondas, los cajeros automáticos, la Internet, etc., es decir, rodeados de miles de innovaciones para ahorrar tiempo, pocas son las personas que no andan a la carrera y agobiadas porque no les alcanza el tiempo para nada. Parece que estar constantemente de prisa se convirtió en un "modus vivendi", a tal punto que muchas personas se sienten culpables cuando se toman unos minutos para descansar aunque estén exhaustas.
Pero, qué nos ha llevado a montarnos en esta especie de avión ultra sónico en el que todos viajamos incómodos pero nadie se puede bajar? Nos ha llevado el inmediatismo al que nos han acostumbrado las soluciones instantáneas que nos ofrece la publicidad y las historias del cine o la TV; la creencia de que "el tiempo es oro" que nos ha convencido de que cada minuto del día debe ser productivo ; el cultivo del ego que nos anima a trabajar más para poseer más y aparentar más; la idea de que tener mucho equivale a ser más felices que pregona la cultura consumista y nos empuja a producir y gastar sin descansar.
Lo cruel es que en esta loca carrera finalmente logramos estirar el tiempo para hacerlo todo menos vivir, si por vivir entendemos compartir, reír, pasear, conversar, jugar, gozar o soñar.
El impacto que esta forma de vida tiene en la familia es funesto. Al andar a la carrera vivimos como "volando por instrumentos", es decir, concentrados en todo lo urgente por hacer, pero desconectados de lo que somos y sentimos. Y al no estar conectados con nuestros sentimientos es imposible establecer sólidos vínculos afectivos con nuestros seres queridos. Así, nuestras relaciones familiares se limitan a contactos superficiales, carentes de calidez, que por su trivialidad se desbaratan con cualquier tormenta.
El tiempo no puede seguir siendo nuestro enemigo. Lo necesitamos para formar la familia que soñamos tener. Hace falta tiempo para establecer lazos profundos con nuestro cónyuge porque éstos se tejen en los momentos compartidos sin más propósito que estar juntos; tiempo para ganarnos la confianza de nuestros hijos porque saben que sí estaremos a su lado cuando nos necesiten; tiempo para cultivar una buena comunicación porque estamos allí para que nos cuenten sus pesares cuando desean compartirlos; tiempo para formar su conciencia porque estamos tan presentes que nuestro proceder les muestra qué está bien y qué está mal; tiempo para alimentarles una fe sólida porque pueden ver cómo confiamos en Dios y así ellos también confiar en sus designios.
Vivir a la vida a la carrera atropella las relaciones. La impaciencia, producto del afán por ganarle la carrera al reloj, impide que tratemos a nuestros hijos con el afecto que merecen. Hacer muchas cosas alimenta el ego pero deja morir de hambre el corazón. Llena la agenda pero destrozan la familia.
Si el tiempo es oro no lo desperdiciemos haciendo muchas cosas para comprar el amor de nuestra familia, el cual obtendremos gratis si dedicamos más tiempo a disfrutar de los hijos y ocupar el primer lugar en su corazón.


Por ANGELA MARULANDA, Autora y Educadora Familiar