domingo, 12 de octubre de 2008

El silencio habla 2


Dependemos de la naturaleza no sólo para nuestra supervivencia física. También necesitamos a la naturaleza para que nos enseñe el camino a casa, el camino de salida de la prisión de nuestras mentes. Nos hemos perdido en el hacer, en el pensar, en el recordar, en el anticipar: estamos perdidos en un complejo laberinto, en un mundo de problemas.
Hemos olvidado lo que las rocas, las plantas y los animales todavia saben. Nos hemos olvidado de ser: de ser nosotros mismos, de estar en silencio, de estar donde está la vida: Aquí y Ahora.
Un gran espacio silencioso contiene en su abrazo la totalidad del mundo natural. Y tambien te contiene a ti.
La naturaleza puede llevarte a la quietud. Ése es su regalo para ti. Cuando percibes la naturaleza y te unes a ella en el campo de la quietud, éste se llena de tu conciencia. Ése es tu regalo a la naturaleza.
Cuando camines o descanses en la naturaleza, honra ese reino permaneciendo allí plenamente.
Serénate.
Mira.
Escucha.
El aire que respiras es natural, como el proceso de respirar.Dirige la atención a tu respiración y date cuenta de que no eres tú quien respira. La respiración es natural. Si tuvieras que acordarte de respirar, pronto morirías, y si intentaras dejar de respirar, la naturaleza prevaleceria.
Necesitamos que la naturaleza nos enseñe y nos ayude a reconectar con nuestro Ser. Pero nosostros no somos los únicos necesitados, ella tambien nos necesita a nosotros.
La contemplación de la naturaleza puede liberarnos del "yo", el gran creador de conflictos.

No hay comentarios: